302. Un cuento Z . Por Oruga

Microrrelatos Mercado ActualEl náufrago saltó alborozado al encontrar un portátil dentro del Cofre de la Isla: su actual situación cambiaría muy pronto. Lo encendió con expectación hasta que apareció el espacio para la contraseña. “1234”, “contraseña”… No funcionaba.
Se sucedieron los días y noches mientras probaba diferentes combinaciones alfanuméricas. Cabizbajo escribió: “soy tu siervo”. El sistema, entonces, se abrió apareciendo el siguiente texto: “Mi memoria RAM le proporciona tres deseos. Sea listo, ser humano”. El náufrago quedó reflexivo.
Pensó, pensó y pensó hasta que la batería se agotó. Sólo se le ocurrió frotar la pantalla: “¡Pues en mi cuento funcionaba!” – gritó malhumorado.

1 Respuesta

  1. MERCAMIC2013
    Oruga gracias por participar no se puede pensar tanto en las cosas y lo de frotar ya se sabe "se va a acabar". Suerte

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